Escrita y dirigida por Aaron Zamora e interpretada por Ana Banderas, la pieza propone un viaje personal en el que el silencio y la pausa adquieren tanto peso como las palabras. A lo largo de la función, la protagonista y su cercanía con el agua dan una metáfora de las decisiones que se aplazan por miedo, agotamiento o rutina.
Al término de la función, integrantes del público comentaron cómo el montaje resonó en cada uno de ellos: “Me identifiqué mucho porque muchas veces uno se sumerge en la rutina del día a día y trata de tapar las angustias y la depresión sin atreverse a salir de ahí. Ver cómo ella pospone dar ese paso hacia el mar me pegó mucho”, precisó Luis.
Jovana destacó la dimensión emocional del montaje y su capacidad de nombrar experiencias difíciles: “Es muy íntima, te hace mirar hacia adentro. Sales con la sensación de que sostenerse a flote también es una forma de resistencia”.
Al finalizar la función, el dramaturgo y director Aaron Zamora agradeció al público y al equipo técnico del recinto por acompañar el estreno, así como a la compañía Tierra de Fuego Teatro. La noche contó también con la presencia de los padrinos de inicio de temporada, Maynné Cortés, del Laboratorio Afectivo, y Juan Carlos Araujo, de Entretenia.
Zamora recordó que para la compañía es fundamental abrir diversos temas al diálogo y evitar que se vivan en soledad. Asimismo, aseguró que ofrece al público un espacio de reflexión y acompañamiento en el que la vulnerabilidad se convierte en un puente colectivo. La pieza recuerda que, aun en medio de la incertidumbre, mantenerse a flote puede ser un acto profundamente humano y compartido.
Aprender a nadar continúa temporada hasta el 12 de abril de 2026 con funciones sábados y domingos a las 20 h en el Foro Alternativo. Más información en helenico.gob.mx
