La curadora de la exposición, Lili Castillo, explicó que la selección incluye tanto obras reconocidas en el Día del Platero como otras participantes de la celebración y resaltó el trabajo colectivo de artesanos, diseñadores y coleccionistas para hacer posible su presentación en Ciudad de México.
Al referirse a los antecedentes de la platería en Taxco, Castillo recordó el papel que tuvo el artista William Spratling en su desarrollo en las primeras décadas del siglo XX: una época próxima a cumplir 100 años en la que, desde los propios talleres, se impulsó que los plateros elaboraran sus propias creaciones y no a ejecutaran únicamente diseños ajenos. También recordó la influencia que tuvieron en Spratling los sellos aztecas y otros referentes de la cultura prehispánica.
De acuerdo con la promotora, el vínculo entre el diseño y el trabajo del artesano continúa en iniciativas contemporáneas. Bajo dicha premisa, agregó, desde hace 11 años se organiza un concurso enfocado en el diseño, cuyos bocetos se integran a la muestra, lo que fortalece el diálogo entre quienes conciben una obra y quienes trabajan el metal.
Detrás de cada obra, resaltó la museógrafa, existe un proceso en el que el conocimiento, la paciencia y la habilidad del orfebre transforman el metal en una expresión artística. Castillo también reconoció a los talleres de Taxco como “escuelas vivas”, espacios en los que los conocimientos se comparten, las técnicas se preservan y nuevas generaciones aprenden el valor del trabajo artesanal.
Las piezas que conforman la exposición toman referencias tanto del mundo prehispánico como de la flora y la fauna de la regiónEn su intervención, Quintanar Hinojosa afirmó: “Es una oportunidad para reconocer el valor de la fotografía como parte fundamental de nuestro patrimonio cultural y como una herramienta para comprender nuestro devenir. Hace medio siglo, en 1976, la creación de la Fototeca Nacional marcó un momento decisivo para la preservación de la memoria visual de México. Lo que comenzó como una tarea fundamental de resguardo y conservación de las imágenes de la Revolución Mexicana se convirtió, con el paso del tiempo, en la piedra angular del Sinafo”.
Recordó que el repositorio ha enfrentado varios desafíos y oportunidades, como la transformación digital, a través de la cual se fortalecen las tareas de conservación, investigación y difusión, y se amplía el acceso público a los acervos fotográficos.
“Cada fotografía constituye un testimonio irrepetible, capaz de acercarnos a las experiencias, los rostros y las aspiraciones de quienes nos han precedido. Preservar estas imágenes significa mantener viva nuestra memoria colectiva”, puntualizó Quintanar Hinojosa.
Con 53 años de trayectoria, se reconoció la mirada del artista Gilberto Chen Charpentier quien, además de utilizar el autorretrato como herramienta artística, ha capturado historias escritas en el cuerpo, salones de baile, o procesiones, de ahí que el galardonado definiera a la cámara como un instrumento poderoso, un pasaporte y una forma para conocerse a sí mismo.
“La fotografía me ha dado tanto y, de tanto hacer, he acumulado un archivo con retratos y autorretratos, entre otros temas. Los involucrados en el oficio debemos ser conscientes que es de suma importancia cuidar y conservar los archivos históricos y, por eso, tenemos que encontrar soluciones globales para su preservación”, indicó.
En tanto, la creadora y galardonada Ana Casas Broda, cuyo trabajo entreteje obra de autor, docencia, edición, curaduría y el impulso de plataformas como Hydra, expresó: “He dedicado toda la vida a la fotografía, mi obsesión por ella se convirtió en un medio para explorar la identidad, la memoria y, sobre todo, la manera de reflexionar sobre el mismo medio fotográfico, como algo que nos transforma en todos sentidos y que han cambiado de formas vertiginosas a lo largo de los años. Significa mucho que el país me conceda el reconocimiento, el cual es para todos los que han participado conmigo”.
La jornada de actividades del 27 Encuentro Nacional de Fototecas continuó con las mesas de reflexión sobre la memoria visual, la creación y el uso de archivos fotográficos: “Rutas de la investigación al acto creador” y “Narrativas en la página: el uso de la imagen de archivo en la producción editorial”.
Finalmente, la Fototeca Nacional del INAH, fundada en 1976, resguarda un amplio acervo de más de un millón 200 mil fotografías de los siglos XIX y XX, producidas por más de 2,500 autores. Sus 48 colecciones, que forman parte del patrimonio histórico y la memoria visual del país, documentan temas como la construcción de los ferrocarriles nacionales, retratos de personajes y familias destacadas de la época, la vida cotidiana y la diversidad cultural, así como sitios arqueológicos de México.
