Considerada como una de las obras líricas más representativas del género, el drama –estrenado en 1900– conmueve con fuerza en el presente ya que refleja situaciones que siguen vigentes, lo que la hace inquietantemente contemporánea.
El drama violento basado en la exitosa obra teatral de Victorien Sardoy narra la historia de Floria Tosca, quien en un intento de salvar a su amante Carvadossi, pintor implicado en un problema político, toma decisiones fuera de su brújula moral.
Con la dirección concertadora de Stefan Lano y de escena de Luis Miguel Lombana, la pieza fue protagonizada por el tenor sonorense Arturo Chacón Cruz como Mario Cavadossi y María Fernanda Castillo como Floria Tosca; Alfredo Daza interpretó al Barín Scarpia y José Luis Reynoso a Cesare Angelotti; el bajo barítono Abel Pérez representó a El Sacristán; el papel de Sciarrone estuvo interpretado por el barítono Mariano Fernández; Spoletta contó con la voz de Chac Barrera, y Carcelero con la de César Becerra; mientras que El Pastor cobró vida con Elizabeth Landa.
La puesta en escena, parte de la programación del 54 FIC, organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Guanajuato, surge de una colaboración entre el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBAL), a través de la Compañía Nacional de Ópera y el Coro del Teatro de Bellas Artes, con el talento local del coro infantil de Guanajuato.
Texto y música representan una amalgama perfecta en la que el Festival Internacional Cervantino confirma la importancia de las colaboraciones interinstitucionales para difundir las expresiones artísticas que se desarrollan en diferentes regiones del país, a la par de continuar con su tarea de difusión y preservación.
