El plan consta de dos fases: la creación de un Centro de Diseño de Semiconductores y, posteriormente, la apertura de una fábrica de chips tradicionales o ‘legacy’. Este avance permitirá atender sectores como la industria automotriz, electrodomésticos y equipos médicos.
Edmundo Antonio Gutiérrez Domínguez, coordinador del proyecto Kutsari, explicó que “los circuitos integrados, comúnmente conocidos como chips, que se fabrican utilizando tecnologías basadas en materiales semiconductores, se han convertido en un componente presente transversalmente en casi todos los sectores industriales, en productos y servicios de uso cotidiano, lo que los ha llevado a convertirse en la tecnología en disputa estratégica y comercialmente a nivel global”.
Kutsari es una plataforma nacional enfocada en fortalecer el ecosistema de diseño de circuitos integrados en México. Su objetivo principal es articular los esfuerzos entre academia, industria y gobierno para formar talento especializado, impulsar la innovación tecnológica y generar propiedad intelectual nacional en el sector de semiconductores.
El nombre «Kutsari» proviene del purépecha y significa «arena», haciendo alusión al silicio como base del diseño electrónico. Este proyecto contempla la creación de casas de diseño, el desarrollo de proyectos ASIC, la conexión con procesos de fabricación (MPW) y la formación de instructores en distintas regiones del país.
Edmundo Gutiérrez Domínguez, afirmó que México cuenta con cuatro décadas de experiencia en diseño de semiconductores. Se han desarrollado chips para instrumentos científicos de alta precisión, como los usados en el CERN, en Suiza.
El proyecto cuenta con el respaldo de instituciones clave como el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y el CINVESTAV, cuyos directores han expresado su compromiso con el desarrollo tecnológico nacional.
A pesar de contar con investigadores de alto nivel, en México no se registran suficientes patentes, ya que las condiciones aún no son competitivas frente a otros países. Reducir los tiempos de registro de 4.5 a 3.5 años es clave para atraer inversión y fomentar la innovación nacional.
Por ultimo, se indicó que la combinación de experiencia, capacitación y políticas públicas adecuadas permitirá al país consolidarse como un actor clave en el sector, atrayendo inversiones y fortaleciendo su soberanía tecnológica.
