El escritor Emmanuel Vizcaya, ensayista, narrador y poeta, se encuentra en la etapa final de Artificeno. Ensayo especulativo micronovelado, proyecto seleccionado en la convocatoria Jóvenes Creadores 2024 del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
Vizcaya explica que la obra se presenta como un híbrido entre ensayo, estructuras narrativas y microficción que especula sobre la presencia y trascendencia de la inteligencia artificial (IA) en el porvenir de la literatura y de los lenguajes creativos.
“Artificeno surgió de la necesidad de mirar más allá del presente inmediato, de pensar un futuro lejano, casi en clave de ciencia ficción. Me interesaba reflexionar en cómo cambiaría nuestra concepción de la literatura y de la consciencia si en algún momento apareciera una consciencia artificial”, precisa.
El corazón del libro, detalla, está en la confrontación entre la consciencia humana y una hipotética artificial: “Básicamente el mundo se construye a partir de nuestra percepción. Si llegara a aparecer una nueva forma de consciencia, la literatura, el arte y la cultura tendrían que replantearse desde sus bases”.
indicó que el término “artificeno” remite a una era geológica imaginaria, en la que los parámetros culturales, políticos y ecológicos se transforman ante la emergencia de una especie artificial pensante.
El proyecto, agrega, se acerca a escenarios futuristas sin caer en extremos: “Ha sido un reto mantener el equilibrio, estirar la liga hacia lo especulativo sin romperla, evitando tanto la distopía como la utopía exacerbada”.
En sus capítulos, Artificeno se aproxima a escenarios en los que la inteligencia artificial replica la literatura humana y crea sus propias manifestaciones estéticas. Ante ello, Vizcaya busca que el libro sea un detonador de debate.
“Me interesa que provoque preguntas más que respuestas, no solo en artistas o escritores, sino en cualquier lector. Que todos puedan preguntarse si estos escenarios son posibles y cómo podríamos construir un hábitat de coexistencia entre lo humano y lo artificial”.
Aunque el punto de partida sea la inteligencia artificial, aclara, el tema central es la condición humana. “Lo artificial es un pretexto para volver la mirada hacia nosotros mismos y preguntarnos qué somos y qué lugar tendrá el arte en el futuro”.
