Robots con procesador cuántico fotónico integrado

La continua carrera por conseguir las mejores computadoras y robots ha llevado a buscar nuevas vías para seguir progresando en esta dirección ahora que las estrategias clásicas parecen no dar más de sí.

Con los enormes avances recientes en las tecnologías cuánticas han confirmado el poder de la física cuántica, no solo por sus teorías, a menudo peculiares y desconcertantes, sino también por sus aplicaciones en la vida real, destacando entre ellas su uso en computación.

De ahí la idea de fusionar ambos campos: por un lado, la inteligencia artificial; por otro, la computación cuántica con sus potentes algoritmos.

Durante años, los científicos han empezado a investigar cómo tender un puente entre estos dos mundos, y a estudiar de qué manera la computación cuántica puede resultar beneficiosa para el aprendizaje de los robots.

Con un software adecuado, los robots pueden decidir por su cuenta cuál será su próxima acción. Sin embargo, mediante las estrategias clásicas de la inteligencia artificial, basadas en la computación convencional, los robots siguen siendo incapaces de aprender más rápido, no pudiendo alcanzar una característica esencial para un robot capaz de adoptar conductas tan complejas como la humana.

En una colaboración internacional dirigida por Philip Walther, un equipo de físicos experimentales de la Universidad de Viena en Austria, junto con teóricos de la Universidad de Innsbruck en Austria, la Academia Austriaca de Ciencias, la Universidad de Leiden en los Países Bajos y el Centro Aeroespacial Alemán, han conseguido demostrar experimentalmente por primera vez un aprendizaje más rápido en robots mediante tecnología cuántica.

El equipo se ha servido de fotones individuales, las partículas fundamentales de la luz, y un procesador cuántico fotónico integrado, que fue diseñado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos.