Reúne Festival Cervantino agentes artísticos y culturales en la virtualidad

La primera participante, Bere Contreras, es una cantautora y guitarrista mexicana cuya propuesta musical parte de la fusión experimental del jazz con el folk-pop en la composición de canciones. Habló tanto de los orígenes de su pasión y profesión por la instrumentación jazzística, como del encuentro de una voz poética en relación con la naturaleza y la sencillez de las cosas. Comentó sobre artistas que disfruta y la inspiran como música: Chavela Vargas, Mercedes Sosa y Caetano Veloso, entre muchos más; y, asimismo, compartió detalles sobre su segundo álbum de estudio, “Sin tiempo”.

El segundo pitch correspondió a la compañía escénica Teatro de los sueños, en la que Julieta Escobar y Natyeli Guevara estelarizan sus respectivos unipersonales en clave histórica e intimista, bajo la dirección de Israel Araujo y el apoyo del equipo técnico.

Compartieron el proyecto de 10 años de longevidad que Guevara tiene a cargo, titulado Raíz yo soy, que actualmente está en cartelera. Este retrata las consecuencias corpóreo-emocionales de la migración de la pareja masculina sobre las mujeres y la familia, basado en la problemática real que existe en un sector de la población de León, Guanajuato: el afrontamiento de la soledad y los trastornos que provoca—, cuya visibilizarían consideran urgente de atender. En el mismo tenor, aparece el unipersonal Matrices: voces de úteros contemporáneos, que aborda las dificultades de las mujeres sobre el afrontamiento de la maternidad.

Por su parte, el director general de Promoción y Festivales de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, Pablo Raphael de la Madrid, compartió su experiencia acerca de la afectación en el contexto de contingencia sanitaria internacional sobre la industria cultural en México para las y los artistas, en especial las restricciones de movilidad nacional y mundial, para la que la virtualización jugó un papel crucial. Del mismo modo, señaló que el objetivo de la presente edición del FIC es la reactivación de la economía cultural, a partir de la generación de contactos, convocatorias y apoyos.

La cuarta intervención del Pitch correspondió al Colectivo 1.618, también de Guanajuato, dedicado a la danza contemporánea. Sus codirectores María José Gómez y Jorge Luis Rebollo explicaron que se enfocan en la creación artística desde la investigación pedagógica, el desarrollo de programas formativos y el entrenamiento del cuerpo humano. Tal es el caso del proyecto Encierro en su memoria, presentado en formato de vídeo, donde se pudo observar un performance dancístico que hace énfasis en los movimientos corporales y el juego de los cuerpos con el espacio, los objetos y las luces a través de un entorno intimista, concebido por flexibilidad para su puesta en escena en diferentes foros y salas. Gómez resaltó que esta obra brinda una experiencia estética que reflexiona sobre la libertad y el encierro. La introducción estuvo a cargo de Eleno Guzmán Gutiérrez, programador y director general de MOVES y colaborador de la Plataforma Digital de Cultura de la Universidad de Guadalajara.

Por último, el quinto proyecto, presentado por Cecilia Velasco, directora de la revista Marvin, fue el de la banda Vantablack, un trío musical de reciente surgimiento —dirigido por Alexandrina Borbolla y Emmanuel Campos— que pretende radicalizar la composición de obras desde una perspectiva antipoética, es decir, alejada de las normas, para modificar y trastocar las formas canónicas de la música académica, tradicional y popular a partir de la adición de sintetizadores, ruidos, texturas, relieves y filtros sonoros. Vantablack propone “hacer la música que les gusta hacer” y confiesan que esta labor es complejísima.