Mi trabajo habla de migración y de mis raíces: David Manzanares

El escultor David Manzanares evoluciona constantemente. Su arte invita a un encuentro con sus raíces, y le gusta trabajar con las manos. Nunca imaginó que sus monumentales esculturas pudieran llegar a los acervos de varios museos nacionales e internacionales.

En 2009 inició la Licenciatura en Artes Visuales en la Universidad Autónoma de Querétaro. Ahí recibió recursos de Fondos de Proyectos Especiales de Rectoría 2013 (FOPER).

Ha participado en talleres de talla de mármol y cerámica, entre otros, y en cursos sobre pedagogía e historia del arte. Además, se dedica a la ilustración y al diseño de textiles y de arte para cine y teatro. En sus inicios elaboró títeres para la compañía de la cual formó parte. Sus obras usan materiales como madera, fierro forjado, papel y barro.

David, quien inició sus estudios profesionales de Economía en el ITAM, afirma que no era una carrera para él, pues quería seguir comunicando mediante sus manos.

Califica su trabajo como “portavoz de sus raíces y de México”: siente la necesidad de hacer visible y defender su cultura como indígena chinanteco de Oaxaca, donde creció y estudió hasta la secundaria.

“Me desenvuelvo en México y Estados Unidos, mi trabajo habla de migración y de mis raíces a través de las obras que actualmente se encuentran en colecciones del Museo de Arte de Querétaro, el Museo Iconográfico del Quijote y Arte Público de México y Estados Unidos”, afirma el entrevistado.

Ha participado en más de 25 exposiciones individuales y colectivas de museos y galerías con alto prestigio. A finales de 2013 creó una escultura de bronce de cuatro metros para la Universidad Autónoma de Querétaro, convirtiéndose esta en el símbolo de la casa de estudios y en la más grande elaborada con ese material dentro del estado.

El creador afirma que entiende el mundo a través de sus manos, las cuales dan vida a esculturas que expresan esas raíces indígenas, la riqueza cultural mexicana y el deseo de mostrarlo al mundo.