Luis Fandiño, transformador de la danza contemporánea mexicana


Inspirado en las películas musicales de Hollywood, en especial las de Gene Kelly, y al ver bailar a José Limón, Fandiño decidió dedicarse a la danza como proyecto de vida.  

La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, expresó: “Despedimos con mucho cariño y respeto al maestro Luis Fandiño, referente artístico en la danza de México. Siempre hizo patente su compromiso y pasión con la enseñanza de esta disciplina artística; enviamos nuestras condolencias a la familia, alumnos y a la comunidad dancística, que siempre le recordará”.  

Por su parte, la directora general del INBAL, Lucina Jiménez López afirmó: “Al maestro Luis Fandiño, México le debe el tránsito de la danza escénica a la contemporaneidad, a la expresión propia y una pedagogía que nace desde cada cuerpo. Se va un grande. Abrazos a su familia, a la Academia de la Danza Mexicana y a la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, donde formó bailarines con generosidad”. 

La bailarina y coreógrafa Cecilia Lugo comentó que la danza nacional está de luto, “ha partido un gran coreógrafo, bailarín, director, pero sobre todo maestro. Su danza permea la danza mexicana toda. Su generosidad como maestro y ser humano será ejemplo de generaciones y su estar siempre joven y vigoroso será eterna presencia en nuestra memoria. Gracias maestro Luis Fandiño por tu amoroso legado”. 

Discípulo de los maestros Antonio de la Torre, Guillermo Keys Arenas, Guillermo Arriaga, Rocío Sagaón y Bodil Genkel, entre otros, inició en la danza moderna, pero sobre todo recibió gran influencia del bailarín Xavier Francis. 

Al inicio de su carrera, Fandiño se inscribió en la Academia de la Danza Mexicana (1951-1953), dirigida en ese momento por Miguel Covarrubias, en pleno apogeo de la época de oro de la Danza Nacionalista Mexicana.   

Para la investigadora Margarita Tortajada, Luis Fandiño (1931), “a lo largo de casi 50 años ha sabido bailar con gozo, crear su danza siguiendo sus principios de generosidad y búsqueda de perfección, y transmitir su sabiduría y presencia amorosa”. 

En su amplia trayectoria profesional se desempeñó como bailarín, coreógrafo, administrador, director y maestro de Danza Contemporánea, que a la postre dio frutos en el “Método Fandiño” para la formación de bailarines profesionales.  

Participó en más de 80 obras de autores como Guillermo Keys Arenas, Xavier Francis, Guillermina Bravo, Yuriko, Amalia Hernández, entre otros. Después de la ADM fue miembro fundador de la compañía Nuevo Teatro de Danza (1953-1963), dirigida por Xavier Francis, donde incursionó en la docencia y participa activamente de todas las actividades de la compañía.  

Posteriormente, se integró como primer bailarín del Ballet Nacional de México (1964-1975), dirigido por la maestra Guillermina Bravo. En esta etapa fue motivado para que se formalice como coreógrafo. Su capacidad creativa lo hizo un transformador del lenguaje, tanto escénico como técnico interpretativo, con resultados que el público disfrutaba y la crítica privilegiaba. En 1978 se integró a la compañía Alternativa, Ballet Contemporáneo como docente, asumiendo la dirección desde 1980 a 1989. 

En todas estas facetas Luis Fandiño siempre se distinguió como el mejor. Bailó como primer bailarín, reconocido tanto por sus compañeros como por la crítica especializada nacional y extranjera de aquellos tiempos.  

Respecto a su método docente, señalan que permite el desarrollo de una técnica que favorece las características propias de cada individuo: una formación personal para cada cuerpo y a su propio estilo en la manera de expresarse como ser creativo. Un método que se adjudica el derecho de ser rebelde, participativo, creativo y humano.  

Como docente formó parte de la compañía Barro Rojo, Arte Escénico; el Sistema Nacional para la Enseñanza Profesional de la Danza, y en la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, principalmente. 

A lo largo de su carrera profesional recibió premios, homenajes y menciones por su trayectoria artística, entre ellos: Premio José Limón en 1993; Festival Internacional de Danza Contemporánea Lila López; Medalla a la Excelencia Académica del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura; así como la publicación del libro Luis Fandiño, Danza generosa y perfecta, de Margarita Tortajada (2000), entre otros.  

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